6 cosas que a una mujer madura no le importan sobre el sexo
¿Sabías que tener sexo dos o tres veces por semana te hace una mujer más alegre? No solamente tu rostro te delata, sino también tu forma de actuar. Esto sucede porque durante las relaciones sexuales tu cuerpo libera las conocidas hormonas de la felicidad llamadas endorfinas, capaces de funcionar como analgésico, según demostró la Universidad de Oxford.
Durante el coito, tú como mujer liberas oxitocinas, conocidas como “moléculas del amor”, que posteriormente influyen en la liberación de endorfinas, las cuales crean una sensación de placer. Justamente esa es una razón muy poderosa que lleva a las mujeres a amar el sexo. Y cuando tu vida alcanza un nivel de madurez, hay ciertas cosas que dejas en segundo plano. ¡Te invitamos a conocerlas!

¿Recuerdas cuáles eran tus exigencias para salir con un hombre cuando tenías 15 años? Alto, ojos claros, moreno, de tez blanca, popular… y la lista continúa. ¡Todo superficial! A medida que los años pasan, tus peticiones cambian de forma radical. ¡Maduras! Aunque buscas a un chico del que te atraiga su aspecto físico, a ti lo que realmente te interesa es que sus sentimientos sean sinceros y cuando lo encuentras no tienes inhibiciones de mostrar tus hermosas curvas tal y como son.
Los cuerpos perfectamente esculpidos se quedan en las revistas o telenovelas, pero en el sexo real no siempre es así y como lo sabes, te expresas libremente en la cama porque sabes que no hay cosa más excitante para él que sentir que eres segura de ti misma.

Cuando eras adolescente, anhelabas tener sexo desenfrenado con tu novio, encuentros que si se pudiese se extenderían hasta el amanecer. Sin embargo, una mujer madura entiende que no se trata de la cantidad sino de la calidad; desde un inesperado y explosivo momento en horas de la madrugada hasta hacer realidad sus más apetecidas fantasías sexuales durante toda una noche.


No todas las mujeres seguras de sí mismas poseen una relación de pareja estable. Si estás en esta situación, reconoces que sales con hombres de todo tipo, pero que no con todos estás dispuesta a terminar en la cama, primero porque no te atrae y luego por amor propio. Sabes que aquel sueño adolescente de encontrar el príncipe azul es solo eso, un sueño. En todo caso, si acabas con él bajo las sábanas, tendrás claro que tu relación con él podría quedar ahí o quizás hacerse más fuerte.
Adopta el pensamiento de Marilyn Monroe: “El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza.”. Eso sí, ¡cuídate!



