Para que cada cristal absorba por completo tus intenciones, tienes que programarlo para que lo manifieste. Piensa como si tuviera que florecer una planta a la que tienes que alimentar. Lo mismo se aplica con esto, mediante un proceso conocido como carga. Hay varias maneras de cargar tus piedras espirituales, aquí tienes las técnicas principales:
- Mantén el cristal en tu mano NO dominante e imagina que una luz blanca la rodea, mientras se recarga y capta tus intenciones.
- Coloca el cristal bajo la luz de la Luna o la del Sol durante al menos 24 horas.
- Las campanas de Tingsha, los cuencos tibetanos o los diapasones son usados para recargar energía absorbiendo las vibraciones de cada sonido.
- Sitúalo con otras piedras como la amatista, el cuarzo o la selenita, que absorben las energías de otras piedras y las recargan.
- Ve al jardín y entierra el cristal durante 24 horas. Si no tienes, hazlo en la tierra de una maceta.
Cuando recargues tus piedras, debes visualizar lo que quieres y ser firme en tus objetivos, con la mente abierta y el corazón receptivo a la vibración sanadora.



