Callarte las cosas que te molestan es algo perjudicial, ya que lo que haces es acumular tu enfado y a veces, lo que no se dice se actúa y puede convertirse en una bomba que algún día explote. Lo mejor siempre es hablar con la verdad y desahogarse, la realidad es que los demás no son adivinos y no tienen porque serlo.
Di lo que piensas sin ofender
Aunque expreses tu molestia de la mejor forma y con la mejor intención debes tomar en cuenta que como reciba el otro el mensaje no solo depende de ti. Es probable que cuando expreses tu molestia la otra persona se incomode o se decepcione, pero no por eso debes evitar expresarte. No porque la otra persona pueda incomodarse o molestarse debes guardarte lo que piensas y sientes, tú eres la persona que más debe importarte y debes anteponer tu incomodidad a la de los demás.

No supongas
Así evitarás asumir cosas que en realidad no sabes y por las que quizá te estás molestando sin razón. Trata de comprender al otro, de ponerte en sus zapatos para que exista una mejor comunicación y ambos puedan entender su actuar y la molestia que surgió del hecho.
Busca alternativas
Una vez que hayas explicado tu enojo y los motivos puedes decirle a la otra persona de qué forma o qué acciones puede llevar a cabo para mejorar la situación y que ésta no se salga de control. Siempre busquen el ganar- ganar para ambos en cada situación, un punto en donde ambos se sientan bien.



