La movilidad del futuro: vehículos autónomos y eléctricos
El modo en que las personas se mueven tendrá un cambio mayor en la próxima década. Será mucho más fácil y rápido moverse. El futuro pasa por menos vehículos en las calles o por vehículos que no contaminen dentro de la ciudad. Y esto nos conduce a los vehículos eléctricos de forma inexorable. Sin embargo el principal inconveniente con el que se enfrentan quienes quieren promoverlo es: la carga.
Si en cambio no existen los autos en propiedad sino que se usarán por tiempo y se dejarán en la calle es posible tener un vehículo eléctrico sin necesidad de preocuparse por cargarlo .
Con una red de vehículos compartidos (car-sharing) se realiza un uso más eficiente de los vehículos. En una ciudad del futuro, con mayores restricciones al tránsito, donde los ciudadanos se mueven de formas multimodales, el auto compartido tiene una utilidad muy superior al coche en propiedad, ya que se puede dejar en cualquier sitio sin preocuparse de tener que volver a buscarlo.

Además el tránsito se reduciría notablemente. Se estima que casi el 20% del tráfico se debe a personas en busca de un lugar para estacionar. Y esto es porque estamos en un modelo de cada persona tiene un vehículo. Con una ciudad basada en el auto compartido habría menos automóviles y por tanto habría más estacionamiento disponible y menos tránsito en general.
Pero existe otro fenómeno que impulsará aún más el cambio en términos de movilidad y es la conducción autónoma. Según especialistas todavía quedan de 5 a 10 años para verlo funcionando, pero es desde luego una tendencia que va a revolucionar muchos aspectos de nuestra vida. Poder salir a la calle y pedir un vehículo que venga a recogernos, nos deje donde queramos sin tener que preocuparnos de estacionar y además a un precio mucho más barato que los taxis actuales es sin duda hablar de movilidad del futuro.



