Esta serie llegó a Netflix y cuenta con dos temporadas, compuesta por ocho episodios cada una. Cada capítulo con entre 20 y 30 minutos de duración.
A pesar de la estética colorida de sus animaciones, la serie busca indagar en las profundidades de sus personajes, por más doloroso que aquello pueda resultar. El protagonista de la historia es un podcaster espacial llamado Clancy. Por medio de un simulador de multiversos, él entrevista a curiosos seres que viven en mundos alternativos que están cerca de su extinción por causas como un apocalipsis zombie. En sus charlas con esos invitados remotos, Clancy reflexiona sobre la vida, la muerte, el amor, la meditación y el arte.

En el primer episodio, sin ir más lejos, Clancy y el presidente se encuentran en la azotea de la Casa Blanca, edificio que más adelante será devorado entero por un zombi gigante. Mientras los no muertos se acercan al lugar dispuestos a comerse hasta el último cerebro, el protagonista y su entrevistado tienen una charla sobre el consumo de diferentes tipos de drogas y sus consecuencias. Todo en un tono de voz que contrasta con el golpe a los sentidos de lo que ocurre a su alrededor.
Críticos y especialistas definieron a esta serie como “psicodélica, hiperviolenta y existencialista.” Asimismo, no se recomienda maratonear sus episodios, sino verlos con calma y tiempo para reflexionar sobre su intenso guión.



